La organización Justicia Alimentaria concluye en Jaca el curso “Cocinando saberes” que impulsa el intercambio cultural y la alimentación sostenible.
La formación, que ha constado de 4 módulos sobre salud y alimentación, terminó el pasado miércoles ofreciendo un almuerzo sostenible y saludable en el Centro de Adultos Jacetania.
El curso “Cocinando saberes”, organizado por Justicia Alimentaria y financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), finalizó ayer su primera edición en el Centro de Educación de Adultos Jacetania. La formación ha contado con la participación de 15 personas que han trabajado de manera conjunta en torno a las costumbres alimentarias y su impacto en el territorio, abordando aspectos culturales, sociales y ambientales desde lo más local a lo global.



A lo largo de 4 sesiones, el curso ha ofrecido un espacio de aprendizaje y reflexión sobre las prácticas cotidianas en la cocina, desde la planificación y la logística de la compra hasta el desperdicio alimentario. El carácter internacional del grupo, con participantes de diversos países y culturas, ha enriquecido significativamente el intercambio de conocimientos, recetas y experiencias.
Durante las sesiones, se han definido de manera colectiva una serie de criterios orientados hacia una cocina más consciente, cercana y de temporada. Estos principios han servido como base para el diseño de recetas que posteriormente se han aplicado en un taller práctico de cocina sostenible.




Como cierre del proceso formativo, se ha llevado a cabo un taller con la colaboración de la Cruz Roja en el que las participantes han elaborado un almuerzo sostenible y saludable compuesto por alimentos de proximidad y temporada. Entre los aperitivos que elaboraron los participantes con ayuda profesional se encuentran un arroz ecológico de Bio Palacín con cremoso de chirivía, espinaca y eneldo y queso local de la quesería de Villanúa OXortical; crema de brócoli y hamburguesitas de patata con pasta de aceituna del Bajo Aragón y nabo encurtido. De bebida, zumo de manzana y sidra natural de la empresa Ingrávida y la cervecería Rondadora de Sobrarbe. El almuerzo se compartió con el grupo de caminantes del centro de adultos generando un espacio de convivencia y sensibilización en torno a la alimentación.

Justicia Alimentaria plantea abrir otra edición del curso en el centro de adultos a partir de septiembre para seguir profundizando en la importancia de repensar nuestros hábitos cotidianos, poniendo en valor la riqueza y la diversidad cultural de nuestro territorio como motor de aprendizaje colectivo y transformación social.
Lara Rey – Justicia Alimentaria Aragón
